Ruta de la Sidra y los Cachopos por Oviedo

La primera vez que pisas una sidrería en Oviedo y ves a alguien escanciar desde lo alto con una mano mientras sujeta el vaso casi al ras del suelo con la otra, piensas «esto es un espectáculo». Pero cuando te dan la botella y te toca a ti, entiendes que no cualquier persona vale para ello: es una tradición que se lleva en las venas.

Oviedo es la capital de Asturias, pero también es la capital de la sidra. La Calle Gascona es el epicentro de la ciudad, una calle donde el aroma a chorizo y sidra se mezcla con el sonido constante de las botellas al descorchar y los «¡salú!» que se escuchan cada dos minutos.

Si vienes con maletas y no quieres cargar con ellas mientras disfrutas de las mejores sidrerías del mundo, puedes dejar tu equipaje en nuestra consigna del centro de la ciudad.

¿Qué es eso de "Chocar Culines"?

Antes de lanzarte a la aventura, tienes que entender una cosa: en Asturias no se bebe sidra, se «echa un culín». Y no es simplemente servir sidra en un vaso, es todo un ritual.

El escanciado consiste en sujetar la botella por encima de la cabeza con un brazo estirado y el vaso abajo, casi a la altura de la rodilla, para que la sidra caiga desde lo alto y «rompa» al entrar en el vaso. ¿El motivo? Oxigenar la sidra para liberar todo su aroma y sabor. Solo se sirven dos dedos de sidra (el famoso «culín»), y se bebe de un trago. Lo que queda en el vaso se tira al suelo o en los desagües que hay en las sidrerías. 

«Chocar culines» significa brindar con ese trago. Juntas los vasos, miras a los ojos de la otra persona (importante, si no trae mala suerte), dices «¡salú!» y te lo bebes entero. Luego se vuelve a escanciar para la siguiente persona. Esta tradición te obliga a ir despacio, a socializar, a compartir la botella. No es una carrera, es una forma de estar. Y créeme, después de dos o tres sidrerías, ya estás escanciando como si llevaras toda la vida haciéndolo.

El Corazón de la Sidra: La Ruta de Gascona

La Calle Gascona es donde tienes que empezar, terminar y perderte a gusto. Es una calle peatonal en pleno centro de Oviedo, cerca de la Plaza del Ayuntamiento, y aquí se concentran las mejores sidrerías de la ciudad. Los fines de semana esto se llena hasta los topes, sobre todo a partir de las 21:00 horas.

El ambiente es brutal, con gente en las puertas con su botella en la mano, mesas compartidas con desconocidos que al final de la noche ya son colegas, y camareros que escancian con una habilidad que da vértigo. Los jueves y viernes por la noche es cuando hay más ambiente, aunque el sábado también está animado. Si buscas algo más tranquilo, ve entre semana.

Mi consejo: empieza en un extremo de Gascona (por ejemplo, desde la Plaza del Paraguas) y ve avanzando poco a poco. No te quedes en la primera sidrería que veas. La gracia de la ruta es ir probando: una botella aquí, un cacho de tortilla allá, otro culín más adelante. Además, si empiezas pronto (sobre las 20:00), evitas las aglomeraciones y puedes sentarte tranquilamente.

Dato útil para aparcar: Olvídate de aparcar en Gascona, es zona peatonal y las calles cercanas están colapsadas los fines de semana. Tu mejor opción es dejar el coche en el parking del Campo San Francisco (a 5 minutos andando) o en el parking de Llamaquique.

Las 4 Sidrerías Imprescindibles en la Ruta

Tablas del Campillín: El Templo del Cachopo

Si hay un sitio donde el cachopo es religión, es aquí. Los cachopos de Las Tablas del Campillín son los más premiados de Oviedo, y no es casualidad. Este local está en la propia Calle Gascona y siempre tiene cola, lo cual ya te dice algo. 

El cachopo es un filetón de ternera relleno de jamón y queso, empanado y frito. Aquí lo sirven en su punto: crujiente por fuera, jugoso por dentro, y con un tamaño que te hace dudar si podrás terminarlo (spoiler: sí puedes, y repetirás). Puedes elegir entre cachopo tradicional, de picadillo, de cecina… Todos están espectaculares. Acompáñalo con una botella de sidra bien fría y ya tienes el combo perfecto.

Si vas en fin de semana, llega pronto o tendrás que esperar. No aceptan reservas, así que es por orden de llegada. Precio aproximado: Cachopo desde 18-22€. Botella de sidra: 3-4€.

Tierra Astur Oviedo: Productos de la Tierra con Sello de Calidad

Tierra Astur es una cadena asturiana que ha sabido mantener la esencia de la sidrería tradicional, pero con un toque más moderno y cuidado. El local de Oviedo está en Gascona y tiene dos plantas, así que hay más sitio que en otras sidrerías (aunque aun así se llena).

Aquí puedes pedir desde una tabla de embutidos asturianos (chorizo, morcilla, salchichón) hasta platos más elaborados como el pulpo a la parrilla o unas croquetas de fabada que están de escándalo. Todo lo que sirven es producto asturiano de calidad: carnes, quesos, embutidos… Se nota. El ambiente es animado, pero no tan salvaje como en otras sidrerías. Si vas con gente que nunca ha estado en una sidrería, este es un buen sitio para empezar.

Con el Sello de Nacho Manzano

Nastura, de Nacho Manzano, en El Vasco

Nacho Manzano es uno de los chefs más reconocidos de Asturias (dos estrellas Michelin en Casa Marcial), y en Oviedo tiene Nastura, dentro del macroespacio gastronómico El Vasco. Este sitio es una mezcla curiosa: por un lado, tienes la sidrería informal con mesas altas y ambiente de picoteo, y al fondo está NM, su restaurante con una estrella Michelin.

En la parte de sidrería puedes pedir platos tradicionales asturianos, pero con el sello de calidad de Manzano. La fabada aquí es una locura: cremosa, con unos fabes que se deshacen en la boca, y un compango (chorizo, morcilla, tocino) espectacular. Si quieres probar alta cocina asturiana sin gastarte una fortuna en el restaurante estrellado, la sidrería de Nastura es tu sitio. Precio aproximado: Fabada 16-18€. Botella de sidra: 4-5€.

Croquetas de Jamón de Gloria

Dentro de Nastura, las croquetas de jamón de Gloria son legendarias. Gloria lleva años haciendo estas croquetas y la receta es un secreto bien guardado. La bechamel es perfecta: cremosa pero no pastosa, con un sabor a jamón intenso pero equilibrado. La capa exterior es fina y crujiente. Si vas a Nastura, pide las croquetas. Es obligatorio.

Cocina Asturiana en Estado Puro

Casa Fermín: La Cocina Exquisita de Luis Alberto Martínez

Casa Fermín no está en Gascona, sino cerca de la Catedral, pero merece la pena desviarse. Este es un restaurante con más solera (fundado en 1936) y aquí la cocina asturiana se toma muy en serio. Luis Alberto Martínez está al frente de los fogones y su cocina es de las mejores de Oviedo.

El arroz con bogavante es uno de sus platos estrella, pero si quieres ir a lo tradicional, pide la fabada o el cachopo. También tienen una carta de pescados frescos que cambia según temporada. El ambiente aquí es más de restaurante que de sidrería, pero puedes pedir sidra y te la escancian sin problema. Si buscas algo más tranquilo y refinado después de la marcha de Gascona, Casa Fermín es el sitio.

Casa Chema: Joaqui y su Huerto

Casa Chema está en Villafría, a las afueras de Oviedo (unos 15 minutos en coche), pero si tienes tiempo y te gusta la cocina de producto, este sitio es una joya. Joaqui, la guisandera de Casa Chema, tiene su propio huerto donde cultiva las verduras que luego usa en la cocina. Todo es de proximidad, de temporada y hecho con mimo.

Aquí no encontrarás cachopo ni fabada tradicional: la cocina es más creativa, aunque con raíces asturianas. Menús degustación que cambian según lo que haya en el huerto, pescados frescos del Cantábrico, carnes maduradas… Es una experiencia diferente, más pausada. No es una sidrería al uso, pero tienen buena carta de sidras y el trato es cercano. Si vas, reserva con antelación.

Más Allá de Gascona: Alternativas en el Casco Antiguo

Si quieres salir del circuito principal de Gascona (o si está todo lleno), tienes otras zonas igual de auténticas.

  • Plaza del Fontán: Esta plaza es preciosa, con soportales y edificios de colores. Aquí hay varias sidrerías más tranquilas, perfectas si vas con gente mayor o con niños. Los domingos por la mañana hay mercado y el ambiente es muy local.
  • Zona de la Catedral: Calles como la Cimadevilla o la Rúa tienen sidrerías más pequeñas y con menos turistas. El ambiente es más de barrio, más auténtico. Si buscas conversación con locales, esta es tu zona.

Si vas entre semana, muchas sidrerías de estas zonas tienen menús del día por 12-15 € que incluyen primer plato, segundo, postre, pan y sidra o bebida. Es una forma barata de probar la gastronomía asturiana.

Ruta de la Sidra y los Cachopos por Oviedo

La Ruta de la Sidra es Más que Comer y Beber

La ruta de sidrerías en Oviedo no es solo ir de bar en bar bebiendo sidra y comiendo cachopo (aunque eso ya es suficiente motivo para venir). Es una inmersión cultural en una tradición que los asturianos llevan en la sangre. Aquí la sidra no es una bebida, es una forma de socializar, de compartir, de estar. Te sientas con desconocidos y acabas hablando de la vida. Escancías mal al principio y alguien te corrige con una sonrisa. Oviedo es una ciudad pequeña, acogedora, con un casco antiguo precioso y una gastronomía brutal. La Calle Gascona es el corazón de todo, pero hay mucho más por descubrir.

Dónde Dejar tu Equipaje Antes de la Ruta

Si vienes a Oviedo con maleta o mochila grande, déjala en una consigna automática antes de lanzarte a la ruta de sidrerías. En las sidrerías no hay espacio para equipaje y vas a estar moviéndote de un sitio a otro, de pie, escanciando… Con una maleta es imposible.

En Lock Here Now tenemos consignas automáticas en Oviedo donde puedes dejar tus cosas de forma segura. Reservas tu taquilla online, recibes un código, guardas tu equipaje y te olvidas. Cuando termines la ruta (o al día siguiente si te quedas a dormir en Oviedo), recoges y listo. Tenemos ubicaciones cerca de la estación de tren y autobuses de Oviedo, así que, si acabas de llegar o estás a punto de irte, puedes dejar tus cosas y aprovechar el tiempo sin cargar con el equipaje.

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