Una ruta histórica por Sevilla

Sevilla es una ciudad donde la historia, la arquitectura y la vida cotidiana se entrelazan de una forma excepcional. Su urbanismo no se entiende sin sus plazas, espacios que han sido testigos de la época romana, el esplendor musulmán, la conquista cristiana y las grandes reformas de los siglos XIX y XX.

Para descubrir la verdadera esencia de la capital andaluza, proponemos una ruta de lo más  geométrica e histórica.

Dejaremos de lado el deambular sin rumbo para seguir una ruta desde la Plaza de España y terminaremos  en el animado ambiente de la Plaza del Salvador, descubriendo durante el día todo tipo de monumentos, rincones ocultos y paradas gastronómicas que te harán ver Sevilla desde otra perspectiva.

Para que  desde el primer minuto disfrutes de la ciudad, te ofrecemos la opción de guardar tu equipaje o tus bolsas en , nuestras consignas para guardar tu equipaje en Sevilla centro.

Empezamos la ruta en la Plaza España, en uno de los lugares más icónicos de la ciudad.

La plaza de España, fue construida por el arquitecto Aníbal González para la Exposición Iberoamericana de 1929 y es el mejor ejemplo de la arquitectura  sevillana. Su forma de semicírculo está orientada hacia el río y simboliza el abrazo de España con sus antiguas colonias en América, ya que los barcos llegaban precisamente por esa parte del río.

Mientras paseas por su estanque, cruzarás cuatro puentes que representan los antiguos reinos de España (Castilla, León, Navarra y Aragón). No olvides buscar el banco de tu provincia; hay 48 representadas con azulejos de Triana en orden alfabético. El acceso es gratuito y está abierto ininterrumpidamente de 8:00 a 22:00.

Como dato curioso los bustos que hay entre los arcos, representan a personajes históricos importantes, desde Séneca hasta los Reyes Católicos.

Plaza de América

A pocos metros de la Plaza de España, dentro del Parque de María Luisa, se encuentra la Plaza de América. Es un festín visual donde Aníbal González experimentó con tres estilos: el Mudéjar (Museo de Artes y Costumbres), el Renacentista (Museo Arqueológico) y el Gótico (Pabellón Real). Es conocida popularmente como la «Plaza de las Palomas», un rincón ideal donde locales y turistas disfrutan de la sombra de los naranjos y la belleza de su rosaleda central.

Plaza de Santa Cruz y Patio de Banderas

Si seguimos con el paseo hacia el norte de la ciudad, nos adentramos en el Barrio de Santa Cruz. Nuestra primera parada es la Plaza de Santa Cruz, una plaza pequeña, pero de un encanto innegable. Es un lugar donde el tiempo parece detenerse, ideal para tomar un respiro. Como curiosidad, suele haber algún gato descansando en el monumento central, lo que le da una esencia relajada y tranquila donde bajar revoluciones, no tengas prisa.

Descubre la mejor vista de la Giralda

La ruta nos lleva al Patio de Banderas, que con más de 1.400 metros cuadrados conecta el barrio con la zona monumental. Rodeado por las imponentes murallas de los Reales Alcázares, rememora el pasado judío de la zona y ofrece un ambiente totalmente tranquilo. Desde aquí tienes una de las vistas más famosas de la Giralda asomando por encima de las casas blancas del barrio.

Te recomendamos que realizar la ruta a primera hora de la mañana, evitarás las grandes aglomeraciones y podrás disfrutar del silencio de este patio amurallado.

El corazón monumental de la capital hispalense

Cruzando los muros del Alcázar, nos encontramos en la Plaza del Triunfo, el único lugar de la ciudad rodeado por tres edificios declarados Patrimonio de la Humanidad: los Reales Alcázares, la Catedral y el Archivo de Indias. Su nombre proviene de un templete levantado para agradecer que la ciudad sobreviviera al terrible terremoto de Lisboa en 1755. Aquí también destaca el imponente monumento a la Inmaculada Concepción.

Justo al lado, a los pies de la Giralda, se abre la Plaza Virgen de los Reyes. Antiguamente conocida como el Corral de los Olmos, hoy es un espacio diáfano presidido por una famosa fuente-farola y el Palacio Arzobispal. Ten en cuenta que si deseas visitar el Alcázar,  recuerda que la entrada general cuesta 15,50 €. El Archivo de Indias, por su parte, es de entrada libre.

La Plaza del Cabildo

Antes de abandonar la zona de la Catedral, nos desviamos ligeramente desde la Avenida de la Constitución para descubrir la Plaza del Cabildo. Para muchos visitantes, este lugar pasa completamente desapercibido, pero es un auténtico tesoro arquitectónico por su forma semicircular, sus columnas y su fuente. Durante la semana respira una paz absoluta, mientras que los domingos por la mañana cobra vida al acoger un tradicional mercadillo de numismática y coleccionismo.

Continuamos el paseo hasta llegar a la Plaza Nueva, centro civil de la ciudad, donde está el Ayuntamiento. Poco después de la reconquista de la ciudad por Fernando III el Santo, se construyó el gran Convento franciscano del siglo XIII, del cual hoy solo sobrevive la pequeña capilla de San Onofre. La plaza actual, con la estatua de Fernando III el Santo, es de mediados del siglo XIX. Es un punto de encuentro típico donde se mezcla la gente que va de compras con los que simplemente quieren sentarse un rato a ver el ambiente.

Contrastes en el tiempo por el centro de Sevilla

Avanzando hacia el norte, el paisaje urbano cambia completamente al llegar a la Plaza de la Encarnación. Tras décadas de abandono y proyectos fallidos, el arquitecto Jürgen Mayer transformó el espacio con su estructura Metropol Parasol, popularmente conocida como «Las Setas». Es el ejemplo perfecto de cómo Sevilla mezcla su pasado (en el subsuelo se encuentra el Antiquarium, con valiosos restos de la Híspalis romana) con la vanguardia contemporánea. Curiosamente, la plaza aún conserva la fuente más antigua de la ciudad.

Muy cerca, se ubica El Rinconcillo, el bar más antiguo de Sevilla, fundado en 1670. Podrás degustar tapas tradicionales de una calidad excepcional en un ambiente histórico, y a precios bastante accesibles. Descubre en uno de nuestros blogs anteriores, nuestras recomendaciones para comer bien en Sevilla

Para finalizar nuestra ruta, regresamos hacia el corazón comercial con la Plaza de Salvador

Este lugar tiene muchísima historia: fue foro romano, albergó en el siglo IX la primera gran mezquita aljama (Ibn Adabbas) y hoy está presidida por la imponente Iglesia del Salvador, una joya del barroco con obras del maestro Martínez Montañés.

Actualmente, los soportales de esta plaza son uno de los grandes puntos de encuentro social de la ciudad. Es costumbre local congregarse aquí, especialmente al mediodía o al caer la tarde, para tomar una cerveza al sol.

La entrada a la Iglesia del Salvador cuesta 7 €, pero si compras la entrada conjunta  que incluye la Catedral y la girlada podrás visitar ambos templos por 13€ adquiriednoal online . Lo mejor de todo es que adquirir este billete online para saltarte las largas colas que suelen formarse a los pies de la Giralda.

Terminar tu día con vistas a la impresionante fachada del Salvador, rodeado del característico ambiente sevillano, es la mejor manera de concluir una día de lo más completo descubriendo el patrimonio, la historia y la vida de Sevilla.

Visitar las plazas de Sevilla es la mejor forma de entender la evolución de la ciudad, desde su pasado romano y árabe hasta sus reformas más modernas.

Cada una tiene su propio carácter, ya sea monumental como la Plaza de España o más cotidiano como el Salvador. Esperamos que este recorrido te ayude a organizar tu visita y a disfrutar de Sevilla aprovechando el tiempo al máximo.

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