Mallorca no es solo playas de postal y calas escondidas. Es también un plato caliente de sopa mallorquina en invierno, el crujido de una ensaimada recién hecha a cualquier hora del día, y ese tumbet que te sirven como guarnición, pero que podría ser perfectamente el plato principal.
Si has llegado a Palma de Mallorca con ganas de comer bien, su gastronomía es contundente y llena de sabores que te hacen entender por qué los mallorquines están tan orgullosos de su cocina. La Estación de Bus es el punto de entrada de muchos turistas que llegan desde el aeropuerto o desde otros puntos de la isla, y ahí mismo, a dos minutos andando, tienes la consigna automática de Lock Here Now. Deja tu mochila o maleta y empieza tu tour gastronómico por Palma sin cargas. Porque para comer bien en Mallorca hay que moverse, entrar en mercados y perderse por callejones con olor a sobrasada.
3 Imprescindibles de la Cocina Mallorquina
Antes de empezar a recorrer restaurantes y mercados, tienes que saber que no te puedes ir de Palma sin probar la comida tradicional mallorquina.
1. La Ineludible Sopa Mallorquina
La sopa mallorquina no es una sopa, o al menos no es lo que esperas cuando oyes «sopa». Es un guiso espeso, contundente, hecho con verduras de temporada (col, coliflor, puerros, guisantes), rebanadas finas de pan payés que absorben todo el caldo, y un sofrito con ajo y tomate que le da ese sabor tan característico. Algunas personas la hacen con caldo de carne y otras con caldo vegetal. Es el plato de invierno por excelencia en la isla, aunque lo encontrarás todo el año en los cellers tradicionales. Lo sirven caliente, en cazuela de barro y te llena tanto que casi no necesitas comer nada más.
2. Mar y Tierra: Tumbet
El tumbet es uno de esos platos que parece sencillo pero que, si está bien hecho, te deja con ganas de repetir. Se trata del acompañamiento perfecto, una especie de pisto mallorquín: capas de berenjena, patata y pimiento rojo, todo frito por separado y luego montado con salsa de tomate casera por encima. Cada verdura mantiene su textura, su sabor, y cuando lo pruebas todo junto está espectacular. Tradicionalmente, se sirve como guarnición de carne o pescado, pero hay sitios donde te lo ponen como plato principal con un huevo frito encima o con bacalao. Es vegetariano, es mallorquín de toda la vida, y está delicioso.
3. El Postre por excelencia: Ensaimada
La ensaimada es el símbolo dulce tradicional de Mallorca. Una espiral de masa hojaldrada, espolvoreada con azúcar glas, que encuentras en todas las pastelerías de la isla (aunque no todas las ensaimadas son iguales). Tienes que saber que hay dos tipos principales: la ensaimada lisa (con manteca de cerdo, que es la tradicional) y la ensaimada rellena (las más típicas son de cabello de ángel o de crema). La lisa es más ligera y la que los mallorquines eligen siempre. La de cabello de ángel es dulce y melosa, perfecta si quieres algo más contundente.
¿Dónde puedes comprar la mejor?
Busca obradores artesanales en lugar de cadenas o supermercados. Una buena ensaimada tiene que ser esponjosa, ligera, con capas bien definidas. Y si la compras para llevar, te la envuelven en una caja octogonal característica que ya forma parte de la experiencia e identifica por los aeropuertos a los visitantes a la isla. Algunas pastelerías incluso te la envían a casa si viajas desde fuera de la isla. Antes de comprarla, pregunta por si acaso.
Rutas Gastronómicas: disfruta en Palma de la mejor comida tradicional
Ahora que sabes qué comer, toca saber dónde ir para alejarse de franquicias y bares turísticos. Palma tiene zonas clarísimas para ir a tiro hecho si buscas comida tradicional mallorquina. Y lo mejor es que todas están a un paseo del centro de Palma, donde habrás dejado tu equipaje en las taquillas Lock Here Now.
Opción 1: Descubre los mercados para el tapeo y el producto fresco
El Mercat de l’Olivar es el mercado de abastos más importante de Palma. Puestos de pescado fresco recién llegado del Mediterráneo, embutidos mallorquines (sobrasada, camaiot, botifarró), quesos de la isla, aceitunas, verduras… Es el lugar perfecto para entender de dónde viene todo lo que luego te sirven en los platos. Pero lo mejor del Olivar es que hay varios bares dentro del propio mercado donde puedes sentarte a tapear: gambas a la plancha, pulpo, boquerones, o simplemente un buen pa amb oli (pan con tomate, aceite y lo que quieras ponerle encima: sobrasada, queso, jamón…). Es auténtico, es barato y está lleno de locales.
Opción 2: Los 'Cellers' tradicionales del casco antiguo de Palma
Los cellers son restaurantes típicos de Mallorca que originalmente eran bodegas o sótanos donde se guardaba el vino. Tienen techos altos con vigas de madera, barriles como decoración, mesas grandes de madera oscura y una carta repleta de platos tradicionales: sopa mallorquina, frit mallorquí (un revuelto con vísceras y patatas), lomo con col, cordero, caracoles…
En el casco antiguo de Palma hay varios cellers históricos donde los camareros llevan décadas sirviendo los mismos platos. Son sitios sin pretensiones, con raciones generosas y precios honestos. Algunos tienen más de cien años de historia. Pide consejo al camarero y déjate guiar.
Opción 3: Especialidades de pescado y marisco
Si lo tuyo es el pescado y el marisco, tienes que acercarte a la zona de Sa Llonja, el barrio marinero de Palma. Ahí están algunos de los mejores restaurantes de pescado de la ciudad: calamares, sepia, rape, pescado del día a la parrilla, arroces marineros, caldereta de langosta…
Es una zona más turística que los cellers o el mercado, pero si eliges bien, la calidad es espectacular. Busca sitios donde veas a mallorquines comiendo, pregunta por el pescado del día, y no te líes con carta extensa. Los mejores suelen tener tres o cuatro opciones y ya está. Aquí el producto habla por sí solo.
Disfruta de tu Día en Palma sin Cargas:
Palma se disfruta mejor sin peso encima. La consigna automática de Lock Here Now está cerca de la Estación de Bus y está abierta 24/7. Reservas online en cinco minutos, recibes tu código único por email y WhatsApp, y guardas tu equipaje de forma segura mientras te dedicas a comer bien, pasear por el casco antiguo y llevarte el sabor de Mallorca en cada bocado.
No te vayas de la isla sin probar la mejor comida tradicional de Palma.


